Ácido hialurónico
Es un gel de ácido hialurónico reticulado, obtenido por fermentación bacteriana, que se inyecta en la dermis o el tejido subcutáneo para reponer volumen donde se perdió. El ácido hialurónico atrae y retiene agua, así que el efecto de relleno es inmediato. Es un material reabsorbible: el cuerpo lo degrada de forma progresiva y, si hace falta, puede disolverse con hialuronidasa.
Hidratación profunda y volumen estratégico donde la cara lo pide.
A quien tiene el surco nasogeniano (del ala de la nariz a la comisura) marcado de moderado a severo y quiere suavizarlo sin cirugía.
A quien busca dar volumen, hidratación o corregir asimetrías leves en los labios manteniendo una forma natural.
A quien ha perdido soporte en la zona media de la cara (pómulos) y nota el rostro caído o cansado.
A quien quiere corregir depresiones o cicatrices deprimidas puntuales en el rostro.
No es para ti si estás en embarazo o lactancia; tienes una infección o inflamación activa en la zona a tratar; tienes hipersensibilidad conocida al ácido hialurónico o a los anestésicos tipo amida; tienes un trastorno de la coagulación o tomas anticoagulantes. Se revisa en la valoración.
Evitar ejercicio intenso, sauna, turco y exposición solar directa durante las primeras 24 a 48 horas. No masajear ni presionar la zona salvo que el médico lo indique expresamente; esperar 12 a 24 horas para volver a maquillarse. Evitar el alcohol las 24 horas previas y posteriores, porque aumenta el riesgo de morados e inflamación. Consultar de inmediato si aparece dolor intenso y creciente, palidez o moteado de la piel, o cualquier cambio en la visión.
Esta información es general y orientativa: no reemplaza una consulta médica. Los tiempos y el número de sesiones varían según cada persona, y tu plan se define en la valoración con la Dra. Heidy Ospina.