Peeling químico
Consiste en aplicar sobre la piel una solución química controlada que provoca una exfoliación regulada. Al renovarse, la piel suele verse más pareja en tono y más lisa en textura. La profundidad del peeling (superficial, medio o profundo) define qué tanto puede cambiar la piel y cuánto tiempo de recuperación exige.
Renovación de textura y tono, graduada según tu piel.
A quien tiene manchas por sol, melasma o hiperpigmentación que dejó el acné.
A quien tiene acné comedónico y marcas rojizas o cafés recientes, como complemento del tratamiento médico.
A quien tiene líneas finas, piel áspera y opaca por daño solar acumulado en cara, cuello, escote o manos.
A quien tiene textura irregular y acepta hacer varias sesiones para una renovación progresiva.
No es para ti si has tomado isotretinoína oral en los últimos 6 meses; tienes herpes simple activo en la zona; tienes una infección, dermatitis, herida abierta o quemadura solar reciente en el área; tienes antecedente de queloides o cicatrices hipertróficas. Se revisa en la valoración.
Protector solar de amplio espectro SPF 30 o más, más ropa y sombrero. No arrancar ni frotar la piel que se está descamando: aumenta el riesgo de mancha y de cicatriz. Suspender retinoides, exfoliantes y ácidos hasta que el médico lo autorice. Si hay antecedente de herpes labial, tomar el antiviral profiláctico indicado.
Esta información es general y orientativa: no reemplaza una consulta médica. Los tiempos y el número de sesiones varían según cada persona, y tu plan se define en la valoración con la Dra. Heidy Ospina.